Enero de 1914. La famosa soprano Micaela Urtiaga Four, conocida en Europa como La divina Four, decide regresar a Buenos Aires, su ciudad natal, después de años de ausencia. Sin embargo, el remanso que ansiaba hallar entre sus seres queridos se transforma en un torbellino cuando su vida se vincula repentinamente a la de Carlo Varzi, un proxeneta del barrio de La Boca, un hombre temible y sin escrúpulos, con un pasado tan oscuro como su presente.
Y, aunque Micaela tratará de vencer la atracción que ese hombre ejerce sobre ella, finalmente cederá al impulso que la domina. Remordimientos y temores, deseo y pasión; el conflicto será inevitable. Esta novela, ambientada en el Buenos Aires que vio nacer el tango, retrata la historia de una mujer que lucha por superar sus miedos y defender su amor, y la de un hombre que intenta redimirse en el contexto más denigrante, también por amor.
Literatura romántica. No es lo más normal verme a mí leyendo este tipo de novelas, pero de vez en cuando uno ha de abrirse un poco y dejar que le entren cosas un tanto más extrañas para su propia persona. Y debo decir que no estoy decepcionado.
La novela se desarrolla en los Buenas Aires de principio del siglo pasado y la autora describe bastante bien (o mal, la cosa es que describe algo que me satisface) cuál era la situación de la más alta sociedad, pero también la de la más baja. Eso es algo que siempre se agradece cuando te enfrenteas a novelas con parte histórica.
Otra de las cosas que cabe destacar es el gran talento literario que desde mi punto de vista se plasma en las líneas del libro. La acción se desarrolla de forma fluida y dulce. Recuerdo que cuando cerraba el libro, durante la media hora posterior, mi lenguaje era, como mínimo, hiper empalogoso. Algo que me parece bastante representativo de que la literatura embriaga como un vino añejo de la mejor cosecha.
Pero vayamos a por la historia, a por esa gran historia de amor. Como suele pasar se trata de chica rica conoce a chico pobre, su amor es un imposible y al final consiguen alcanzarlo, consumarlo y esas cosas que todos conocemos. En fin, ¿qué historia de amor tiene una estructura que, si no es similar, se le asemeja bastante? Lo bonito de este tipo de literatura no es tanto la historia global sino los acontecimientos que se van sucediendo. Y en ese aspecto la novela es muy seductura.
En un comienzo el amor se describe más como deseo. Como un instinto que crece dentro de ambos personajes que, incapaces de controlarse, van viendo como su naturaleza les empuja a tener algún tipo de encuentro sexual. Poco a poco se van conociendo y van viendo que entre ambos existe algo más que el deseo y se enamoran. Y hasta ahí puedo contar. Luego se van sucediendo otra serie de acontecimientos, también clásicos en esto del amor, que provoca un toma y daca en la relación que hacen que la novela valga la pena.
Solo tengo una pega…La parte de la historia que no se centra tanto en el amor de los personajes es brutalmente predecible. O eso o yo soy la mar de inteligente. Y aunque soy inteligente, creo que además la novela es muy previsible. Pero es una pequeña pega que no me molesta demasiado. Estoy acostumbrado a que S. King me diga que va a matar a un personaje siete capítulos antes de que lo haga así que…
Para terminar, si me preguntarán cual fue la parte que más me gustó de la novela, diría que fue en uno de los encuentros de los dos protagonistas. Ella va a subir a cantar un tango en el club del chico y él la agarra de la falda, se la rompe y dice algo así como “Pintadla mucho, que parezca una puta”. Ella lo odia por aquello y con motivo, pero está muy bien.
En resumen: una historia de amor que consigue enamorar. ¿Necesitáis que os diga más para leerla? Yo creo que no.
Un abrazo y pasadlo bien.
Navarro.


