Comencemos con nuestra búsqueda personal del santo grial, pues. El primer tema que voy a tratar es el más sencillo, es decir, aquel para el que no es estrictamente necesario tener una compañera de viaje al lado (si se tiene pues mejor que mejor, pero a estas edades no vamos a andarnos con remilgos). Sí, amigos, estoy hablando de la señora masturbación, que es como la menstruación pero en vez de dar dolores de cabeza y escupir sangre, da mucho placer y escupe otras cosas un tanto más desagradables.
La edad de iniciación suele rondar, por lo que se oye, los diez/once años, al menos en mis tiempos. Hoy en día es posible encontrarse a un nano que con esa edad ya tiene cáncer de próstata de lo mucho que lleva recorrido en esos andares. Pero en mis tiempos, cuando los niños eran niños y los mayores acojonaban, esa era la edad.
Tierna edad, debo decir. Los pelos aún no habían hecho su esperada aparición y los orgasmos pues como que no manchaban. Correrse entonces era algo mucho más cómodo de lo que es ahora, simplemente se sentía ese “algo” y acto seguido caías rendido en la cama sumido en un sueño profundo que era de todo menos inocente. Según creces te das cuenta de que tienes que lidiar con un par más de inconvenientes que te joden, por lo menos, la siestecita de después.
Pero vayamos a lo que nos importa. Como todos sabemos ya, hombres, curas y probablemente mujeres, la técnica no tiene mayor misterio que un ascensor: subir y bajar. Ahora bien, ¿hasta dónde hay que subir? ¿hasta dónde hay que bajar? ¿qué dedos hay que utilizar? ¿dónde colocas los que sobran? ¿llegaré a chupármela si me quito las dos costillas flotantes? Esas y otras muchas son las preguntas que van surgiendo y que solo la experiencia termina por desvelar. Ya se sabe, la práctica hace al maestro. Y advierto que esto no es una carrera de 100 metros lisos sino que aquí hay obstáculos que sortear (madres que entran sin llamar, se me ocurre ahora mismo) y que dura toda la santa puta vida, ¿o es qué pensáis que vuestro padre no se toquetea de vez en cuando? (Advertencia: No visualizar. Si ya lo has hecho, lo siento).
Comencemos por la colocación de los dedos. Sobre este tema hay más bibliografía que sobre Hitler (por cierto, ¿este señor se la machacaría?), pero en resumidas cuentas está el que utiliza solo dos dedos y el que no se conforma con menos que la palma entera. Aquí doy el primer apunte para mejorar ambas técnicas: se le denomina el dedo joystick y se trata de poner el pulgar sobre el capullo (y no estamos hablando de flores) para mejorar la estimulación de la zona H. Sencilla de pelotas y muy gratificante. Por desgracia me temo que el resto de las que tengo preparadas llevan algún que otro accesorio más.
Para la siguiente técnica hace falta algo de lubricante (que si tienes suerte, cuando lo compres, vendrá acompañado de un montón de condones. Si ya tienes mucha suerte te servirán de algo a corto plazo y si no, pues, en fin, ¿quién de los lectores no ha tirado nunca una caja de condones porque estaban caducados?) La clave está en lubricar bien nuestro aparato y luego, con dos dedos únicamente, dejarlos resbalar de arriba a abajo. La gracia de esto está en la velocidad adquirida. Si antes ibas a una revolución por segundo (un sube y baja por segundo), ahora podrás ir a 10 revoluciones por segundo sin problema y eso, chicos y chicas interesadas, es una de las claves para multiplicar el placer.
La cosa se pone jodida con esta. Necesitamos un condón (que si probaste la anterior pues alguno te habrá quedado. Además, aquí da igual que estén caducados, no te engañes, no vas a dejar embarazada a tu mano ¿no?) y un poquito de arroz (que depositaras en la basura tras haber finalizado la tarea, no me seas cabrón). Se trata de poner unos cuantos granos, no sé la cifra exacta, tú prueba y a ver qué sale, dentro del condón y éste utilizarlo con su uso habitual. Lo que tienes es un montón de granitos de arroz estimulando fielmente tu zona H durante todo el tiempo que dura la maniobra de evasión. La pregunta más frecuente aquí es si duele. Pues no, no duele, pero a ver la cantidad de arroz que vas a meter so burro.
También podéis mezclar las tres y ver qué sale. Por supuesto hay más técnicas pero, en fin, seguro que ya os la sabéis. En todo caso, los comentarios están abiertos para nuevos consejos.
Antes de despedirme quiero hacer un apunte importante sobre una técnica que se dio a conocer (o al menos yo la conocí ahí) en la película de 60 segundos de Nicolas Cage: La mano extraña. Se trata de meterte una mano bajo el culo durante unos treinta minutos hasta que se duerme y luego, como dicen en la propia película, meneártela. Supuestamente y reitero lo de supuestamente, al estar la mano dormida es como si la paja te la hiciera otra persona. Solo tengo una objeción en forma de pregunta: ¿cuánto coño os tarda a vosotros en volver a recorrer la circulación por la mano? Porque a mí, más o menos, quince segundos. Es decir, ¿que he estado con la mano debajo del culo media hora para que “otra persona” me pajeé durante quince segundos? Váyase a estafar a otro, oiga.
Y con esto acabo con el tema de la masturbación. Dentro de poco vendré con cosas más serias donde necesitaréis sí o sí a una compañera de viaje así que, ya sabéis, buscad una si no tenéis ninguna (da igual cómo sea, el caso es disfrutar) y, si ya la tenéis, no seáis capullos y mantenerla un ratico más.
Un abrazo y pasadlo bien.
Navarro (el que desea que esto no lo lean ni sus padres ni sus compañeros de curro o que si lo hacen NO le digan que lo han hecho).

JPelirrojo
November 13, 2010 at 10:30 am
No me veo capacitado para probar lo del arrox, de verdad que no xD A mí me parece que tiene que doler xD
Andreu
November 13, 2010 at 12:02 pm
Joder el Navarro, si que sabe de esto… ¿no?
se nota que lo has probado todo e.e viciosillo… jaja xDD
digamosqueanonimo
November 13, 2010 at 12:32 pm
Adoro esta entrada, dios, viva Navarro!!!
Rober
November 13, 2010 at 6:33 pm
Del todo asqueroso el párrafo introductorio Navarro… hay símiles absolutamente innecesarios si tu objetivo es mantener lectores. Por otra parte, ole tus huevos
JPelirrojo
November 13, 2010 at 10:31 pm
+1 xDD
Rafa Rodriguez Jackass Tomiño
November 13, 2010 at 10:07 pm
Malosín malosín. Bueno, no seré yo quien agache la cabeza y dirá que no cuando me pregunten si lo he probado.